Inspiración.

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sábado, julio 07, 2007
No siempre se parte de ideas. Hay veces en las que una emoción horada el pecho y se convierte en deseo.

¿Deseo de qué? Uno no lo sabe.

Uno se postra ante la página en blanco --sea de papel o electrónica-- y deja que los impulsos se desborden en tormenta eléctrica. Que las palabras se escurran y encaucen como sea.

Aquello viene arrasador y se irá en cualquier momento. Dejará los charcos, las ramas abatidas y el olor a lluvia pasada. Quedará ese alivio después de las lágrimas. Quedará ese cansancio tras el clímax.

Mejor ponerlo todo a un lado y seguir con los negocios de la vida. Uno descubrirá después que lo escrito en esos arranques es igual de intenso que de malo. En ello está sólo el germen de una historia.

Sobre el autor

Víctor Manuel Ramos es un periodista y escritor bilingüe radicado en Nueva York. Se ha desempeñado como redactor para varios medios de publicación diaria en Estados Unidos. Es autor de cuento y novela y ha publicado los libros Morirsoñando: Cuentos agridulces y La vida pasajera.

9 comentarios:

  1. "¿Deseo de qué?"

    Muchas veces se parte de esa necesidad de decir lo que por u o por h no se puede decir, lo prohibido, lo inaceptable, por el deseo de la libertad que nos otorgan unas palabras sueltas.

    Las palabras despues que son liberadas no pueden ser puestas en cautiverio, son como un jarrón de agua desparramado, como una tormenta arrasadora como dices.

    Tan solo quedarán las marcas de la devastación, marcas irreversibles.

    Saludos como que andabas perdido, alguna nueva cosecha anda en camino?

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  2. Las historias siempre salen al paso, las de los demás, también. Todo son historias, como sabe bien Paul Auster, no sólo las propias, siempre mitificadas, sino las ajenas, las que un cierto pudor nos impide contar.
    Un saludo.

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  3. Decía Picasso que la inspiración es trabajar todos los días, aunque no sé si estoy muy de acuerdo con eso. Como decís, hay mucho de impulso también, y mucho de liberación. La inspiración se parece mucho a la vida a fin de cuentas...

    ¡Saludos!

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  4. Si la escritura pierde su parte de impulsividad, la inspiración, habrá dejado de tener su misterio para ser un trabajo moldeado más. Prefiero seguir pensando, tal vez ingenuamente, que los negocios de la vida están aparte, y el que se entrecrucen con esos raptos de las ideas es sólo una mera coincidencia.
    Saludos, Víctor.

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  5. Nadie sabe muy bien cómo funcionan los procesos creativos. Por mi parte, puedo asegurar que escribo por curiosidad, porque soy incapaz de imaginarme una historia completa, así que si quiero conocer el final (o el principio, o lo del medio) no tengo más remedio que escribirla... Saludos cordiales.

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  6. deseo de transcender
    deseo de beber el infinito
    deseo de ver el alma, soul, spirit
    ...deseos que buscan paz en una idea sin forma.

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  7. A veces de golpe, a veces de a pocos, a veces constante, a veces solo a veces...
    asi es la insipiracion pues.
    Pero no es acaso divina?

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  8. Estimado Manuel:

    El título de tu articulo, me recuerda dos frases iguales de distinto autor.

    "El genio es 10% Inspiración y 90% de Transpiración" Tomas Alva Edison.

    "El genio se compone del dos por ciento de talento y del noventa y ocho por ciento de perseverante aplicación." Ludwig Van Beethoven

    Algunos otros no tan genios, sacan la Inspiración de la propia vivencia, del dolor, el goce, la catarsis. De la emoción que puede ser tan grande para ellos que la sudan, la transpiran, la expiran, la expulsan, o la escupen.

    Para otros no solo es sensibilidad, es una condición automática o propia de autómatas. En el mundo tenemos grandes artistas, algunos escribian "ebrios" por el alcohol, otros "ebrios" de algun sentimiento.

    Pienso que no es facil encontrar la dichoza "Inspiracon", por que quiza no necesita ser buscada. Desde esa percepción cualquiera la tiene, pero no cualquiera tiene el talento, ni la predisposición, ni mucho menos el deseo de trascenderla. Ello implica crear el oficio, por eso hay "escritores" y Grandes Escritores. ¿No cree usted?

    Un saludo.

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