Verne y la velocidad.

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jueves, abril 05, 2007
Si Julio Verne escribiera hoy, daría su vuelta al mundo en cuestión de horas.

Leer su «Vuelta al mundo en ochenta días» --en su tiempo una novela de acción-- es comprobar desde nuestro siglo veintiuno cuán rápida es la vida de hoy. Nos hemos acelerado al punto de que estas letras viajan de hemisferio a hemisferio en cuestión de segundos.

Como decía de paso uno de los personajes de la novela: “La Tierra ha empequeñecido”.

Sobre el autor

Víctor Manuel Ramos es un periodista y escritor bilingüe radicado en Nueva York. Se ha desempeñado como redactor para varios medios de publicación diaria en Estados Unidos. Es autor de cuento y novela y ha publicado los libros Morirsoñando: Cuentos agridulces y La vida pasajera.

7 comentarios:

  1. Te remito en décimas de segundo estas palabras a través de un mundo que antaño nos pareció inmenso y ahora nos resulta cada vez más pequeño. Recuerdo mi concepción en la niñez del mundo. Era gigantesco y misterioso. Hoy, como comentas, sigue siendo misterioso pero está todo rápidamente inteconectado y está todo a la vuelta de la esquina. Buena relación con la novela de Julio Verne que leímos en nuestra adolescencia.

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  2. Muy cierto. A veces también se tiene esa misma impresión cuando se regresa a un lugar no visto desde la infancia. El contraste entre el recuerdo y la impresión nueva suele mostrarnos que las cosas, frente a nuestro recuerdo de ellas, son mucho más pequeñas en realidad.

    ¡Saludos!

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  3. Y qué razón llevas. Da miedo pararse a pensar en estas cosas pero, a la vez, es algo muy hermoso.
    ¿Cómo va todo?. Tengo curiosidad tremenda por ver cómo va lo último que estabas escribiendo.
    Abrazos

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  4. Saludos... Gracias por seguir "dándome la vuelta". Sé que he estado un poco ausente.

    Jonás -- ¿seguirá esta aceleración?

    J. Ubeda -- Sí. La perspectiva cambia con los años, pero en este caso la movilidad y la comunicación se añaden a ello. Somos el futuro que Verne soñó, ¿y ahora qué?

    Manuela -- Todo va bien. Estoy escribiendo, pero a paso -- o teclado-- lento. Siempre es así: uno arranca con muchísimos bríos, luego cuesta sostenerse, y después de subir la cuesta, la bajada vuelve a ser precipitosa.

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  5. Verne es uno de mis favoritos, y sobre lo que comentas. Tal vez no ha dejado de ser inmenso, de hecho. Pero por la facilidad y velocidad con la que lo vamos conociendo da la impresión de ser pequeño en apariencia.

    ¡Muchos Saludos!

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  6. Hola Victor,

    Todavía el mundo es muy grande, yo tarde 14 días en llegar a tu blog.
    Acabo de descubrir que una Librería de Argentina puede importar tu libro "Morir soñando". En cuanto lo tenga en mi poder y lo haya leído te comento lo que me dijo.

    Saludos desde Córdoba, Argentina.

    Mario Antonio Herrero Machado

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  7. Hola amigos...

    Isidro -- Verne es un narrador interesante. Parece que no dice nada a veces, pero te deja con una sensación y tú mismo no sabes lo que es.

    Mario -- Parece que todo depende de la perspectiva. Espero que el libro no te defraude.

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