15 de mayo de 2016

Madres de todos los días

Hands

Todos venimos de alguna madre y muchos hemos crecido bajo el cuidado de una o dos mujeres que sacrificaban su ser para que nosotros fuéramos.

Si de pagar se tratara, les deberíamos demasiado.

Parece que nos empeñamos en hacerlo a plazos cada mayo cuando nos esmeramos en expresar gratitud en un día, y escribimos en tarjetas, y compramos regalos (supuestamente a precio de descuento), y regalamos flores, y nos congregamos en torno a ellas y les deseamos un feliz día.

No hay nada de malo en ello, pero estas prácticas no nos llevan a una apreciación verdadera de la maternidad y consisten más bien de una descarga tribal de nuestras culpas. Sobra decir que no hay excusa que no sirva para que una tienda no te venda algo que no necesitas y que en la economía se vale recurrir al abuso de las emociones.

En nuestra era el culto a la madre tiene su origen histórico en el deseo de la estadounidense Anna Jarvis de marcar un día en que se reconocieran sus contribuciones y en que las madres a su vez pudieran unirse para trabajar por la paz del mundo, reflejando así los deseos que flotaban en el ambiente de esa etapa previa a las guerras mundiales, aquellos finales del siglo diecinueve y principios del veinte cuando no era descabellado pensar que las madres podían crear un mundo mejor con ciertos gestos que llamaban a la unidad de todos sus hijos.

Jarvis quiso en mayo de 1908 recordar a su madre, muerta tres años atrás, con un servicio conmemorativo a ella y dedicado a todas las madres en una iglesia episcopal de West Virginia. Sin darse cuenta, Jarvis estaba iniciando la costumbre que sostendría toda una industria floral a nivel internacional al regalar para la ocasión cientos de claveles blancos a quienes asistieron al servicio.

Dicen que Jarvis misma se disgustó ante las primeras señales del comercialismo materno, de aquel asunto de las tarjetas impresas y los regalos, y las tiendas que empezaban a anunciar la fecha como una obligación. Ella misma trató, en la última década de su vida, y después del desengaño de las dos guerras mundiales, de impedir que se siguiera celebrando el día, pero ya era demasiado tarde.

Lo más reciente en Libro abierto

Consideraciones de fin de año

Hemos dado otra vuelta alrededor del sol desde la última vez que iniciamos el conteo. El año es una marca arbitraria en el camino , pero p...