Un futuro brillante para los libros

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martes, mayo 20, 2008
Era cuestión de tiempo que los libros dieran el salto a la era digital, y abrieran así una nueva era para la distribución de ideas, historias e información.

Ese salto ya se dio, aunque no haya trascendido del todo a la cultura popular, con la creación de lectores electrónicos como el Kindle de Amazon, el Cybook de Bookeen, o el Reader Digital de Sony. Es una tecnología en pañales, pero prometedora que de seguro atraerá pronto a los amantes de la lectura y será para los libros, revistas y periódicos lo que fue el I-Pod para la diseminación de música popular.

En términos generales, estos aparatos son del tamaño y peso de un libro en rústica, pero ofrecen la posibilidad de guardar cientos y miles de libros, que se adquieren de las tiendas de libros electrónicos sin necesidad de conectarse a computadoras ni a internet. Usan una tecnología similar a los teléfonos móviles. Y ofrecen unas pantallas que no son como los monitores de las computadoras típicas, sino que imitan la experiencia del papel: significando esto, por ejemplo, que no proyectan luz y deben leerse en un lugar iluminado como si fueran libros comunes y corrientes.

No entraré en detalles técnicos que desconozco. Para eso están los tecnófilos del mundo. Pero para los que leemos y escribimos esta es una buena noticia. Permitirá que los lectores en serie llevemos toda una biblioteca en el espacio que antes ocupaba un libro y liberará al contenido de la forma para quienes buscan publicación, ofreciendo una manera más barata y ecológica de diseminar los escritos.

¿Quién dijo que los libros habían muerto?

Sobre el autor

Víctor Manuel Ramos es un periodista y escritor bilingüe radicado en Nueva York. Se ha desempeñado como redactor para varios medios de publicación diaria en Estados Unidos. Es autor de cuento y novela y ha publicado los libros Morirsoñando: Cuentos agridulces y La vida pasajera.

7 comentarios:

  1. Se me ocurren objeciones a este nuevo soporte de la literatura. Por ejemplo, el afecto que uno tiene a sus libros de papel, que hace que cada uno de ellos sea especial, con su olor, con su tacto, con su diseño de portada. Tengo una relación sentimental con mis libros. Esto con el nuevo soporte electrónico se pierde. Es cierto, se puede disponer de las obras completas de Shakespeare o Aristófanes, pero ¿por cuánto tiempo? Un libro dura veinte, treinta o cuarenta años según la edición cara o barata, pero con este soporte digital qué pasará a los diez años. ¿Cómo subrayaremos las ideas que nos resulten sugerentes? A veces hasta se dibuja en el soporte papel. ¿Cómo conservaremos las bibliotecas de los escritores? ¿Cómo se evitará que las ediciones no se copien sin pagar el precio que estipulen las editoriales? Actualmente se copia la música y las películas. A los libros les pasará lo mismo. No sé, Víctor Manuel, sin duda, este sistema se impondrá pero perderá la calidez del libro tradicional, esa relación afectiva que uno tenía con sus textos. Pero el progreso termina por imponerse. Lo raro es que esto esté tardando tanto en llegar al consumidor. Quizás sea por las objeciones que he plasmado. Un cordial saludo.

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  2. Hola Víctor Manuel, Me parece que estas muy optimista con el Kindle, ¡qué bien! Soy de la que le da la bienvenida a la tecnología con los brazos abiertos, pero... no sé. No estoy tan segura de esto. Par mi el tocar las páginas de un libro es un ritual; tengo una conexión emocional que creo no podría tener con esa máquina, ahora viajo mucho y tal vez me sirva para eso, pero aun así, me siento un poquito escéptica.

    saludos!

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  3. No sabía sobre este aparatito. No creo que este aparato prospere, como dicen Joselu y Sonia, no es lo mismo, sujetar un aparato así que a un libro. Me pregunto cuanto pesará ese objeto, porque si es pesado muchos nos convertiríamos en luchadores.

    Saludos

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  4. Hola, defensores de los libros. Me anima ver que todavía existen algunos de ustedes... y, créanme, entiendo sus objeciones. Pero eso no cambia la posibilidad de que la tecnología se dirija hacia un fin que alterará nuestro entendimiento de qué es un libro -- y que este cambio no sea necesariamente negativo.

    Joselu -- algunas respuestas: todavía podrás subrayar y dibujar en tus libros, pero solamente en el plano electrónico. El otro asunto es que el hecho de que aparezcan estos lectores electrónicos no significa que los libros tradicionales vayan a desaparecer, sino que probablemente los compraremos solamente cuando queremos tenerlos.

    Sonia -- pues quién sabe. Yo creo que yo abrazaría un Kindle si me lo regalan, porque son bastante caros ahora mismo. Pero en serio: es lo mismo que digo a Joselu. Se pueden tener los dos: libros electrónicos y en papel.

    Baak... -- El libro es un aparato; solamente que un poco más rústico. Pesa lo mismo que un libro regular: creo que son diez onzas.

    Bueno, tal vez me equivoque, pero creo que no: siempre nos resistimos al cambio en principios, pero hay cambios que son inevitables.

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  5. Victor Manuel, yo no me resistiría al regalo tampoco, especialmente porque tendría conexión en cualquier sitio donde haya señal para un celular; lo que digo, es que para alguien como yo -y muchos otros amantes de los libros, esta tecnologia no será lo que sus productores quisieran que fuera. Probablmente compre uno, pero para viajar solamente; no es lo mismo ni es igual, me gusta tocar, oler, y sentir los libros retorcerse en mis manos. No hay tecnología que pueda cambiar eso -a menos que tomen la radical idea de eliminar el papel y sólo vender los libros en formato electrónico. Creo que este aparatito se utilizará más para leer blogs y periódicos en línea que libros per se -creeme los bibliografos somos maniáticos y bipolares, jajajaja :).


    Abrazos!

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  6. Deacuerdo con Joselu. No hay nada como el tener un libro en las manos,y hacer las anotaciones y marcas,llevarlo a todo lugar sin ser necesaria ninguna senal; basta con la que te envia el alma del que escribe. Bueno por otro lado, para el gusto y el bol$illo las diferentes opciones.

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  7. Me alegra comprobar como un escritor como tú -al que leo desde hace algún tiempo- comparte conmigo la buena opinión sobre esta nueva pòsibilidad que se abre ante nosotros. No son pocas las miradas críticas al respecto de este "nuevo invento".

    ¿Alguien se ha imaginado lo que eso supondrá, por ejemplo, en literatura infantil y libros ilustrados en general? De aquí a un suspiro, los niños tendrán acceso a libros electrónicos en los que verán ilustraciones en movimiento (animadas como en las películas de dibujos animados), interactividades y juegos (como en la Play Station), pero... con una diferencia fundamental: el contenido básico será literario, será una historia escrita por un autor que tratará de transmitir una idea en forma de literatura infantil o juvenil. ¿No será mejor que un niño se acerque a su Kindle para leer, ver. escuchar y jugar... a que se acerque a su Play Station? Yo creo que esa iniciativa puede introducir el germen a lo que serán futuros lectores de libros en cualquier formato. Y algo que no hay que olvidar es la industria que eso puede generar: ilustradores, animadores, escritores, editores y productores audiovisuales trabajando conjuntamente con el único fin de hacer, entre todos... un libro.

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